Lucía Harari

¿Desde cuándo te vinculás con el arte? 

Desde chica tenía diálogos conmigo misma elucubrando comparaciones formales entre dos pinturas que estaban colgadas en la casa de mi abuela. Inventaba juegos que eran objetivos visuales para no aburrirme. Las primeras obras que me generaron algo como espectadora y me influenciaron fueron películas y los cortos animados de Caloi en su Tinta que veía por ATC los domingos.

¿Y desde cuándo te consideras artista? 

Desde una charla que tuve con Ana Gallardo en su terraza. Me dijo que ser artista es una responsabilidad, algo de lo que uno se tiene que hacer cargo. Ya había abandonado arquitectura en la crisis del 2001 para estudiar licenciatura en pintura, y estaba a punto de abandonar el IUNA para estudiar diseño multimedial, cuando Ana me dijo que fuera a pintar al taller de Sergio Bazán. Unos años después hice clínica con Diana Aisenberg donde consolidé la idea de serlo. Hoy doy clases en la especialización en diseño conceptual en la UNTREF, en la que seguimos elaborando conceptos sobre ser artista.

¿Sobre qué trata tu obra?

Trabajo a partir de la pregunta sobre qué merece volverse imagen pictórica.

Invento circunstancias, dispositivos y juegos que me generen coartadas para pintar y hacer videos. En general tomo experiencias que todo el mundo pudo haber tenido, que no son artísticas de por sí, para resignificarlas y volverlas obra. Supongo que se trata de desviar la mirada de lo que está señalado hacia otros lados que pueden parecer intrascendentes. Creo que cada uno es artífice de sus experiencias estéticas, su propio administrador y encargado de dónde posar la mirada. Mis últimos trabajos son proyectos a partir de investigaciones desde el cuerpo (la posición horizontal y la mirada) indagando sobre los límites del arte y lo terapéutico.

¿En qué estás trabajando ahora?

Junto con otros artistas, de varios países, estamos recolectando sueños durante el período de aislamiento para consolidar un gran archivo. Mi enfoque consiste en investigar lo que sucede en el traslado de los relatos verbales llevados a relatos gráficos (pido que además dibujen el sueño) y los subo al Instagram @sueniosencuarentena gracias a Asylum Arts (@AsylumArtsNetwork). De esta recolección también se desprenden pinturas y un video.

También sigo elaborando otros proyectos, como un atril para pintar en posiciones físicas no convencionales, con apoyo del Fondo Metropolitano, proyecto que estaba a punto de finalizarse en el @Galpon.Di con diseños de Gabriel Fortunato Chalabe para ser llevado al Hospital Gutierrez y usado por los chicos con movilidad reducida que pintan allí gracias a @VergelArte.

¿Como es generalmente tu proceso para crear?

Lo divido en dos partes; por un lado, la acción física, que abarca salir con un plan y mirar como si estuviera investigando a partir de circunstancias inventadas, para generar un gran archivo. Y, por otro lado, compaginar y resignificar estos videos/ audios/ dibujos/ imágenes con el placer hedonista de pintar o el placer lúdico-obsesivo de organizar en la edición. Por ejemplo, otro proyecto que empezamos en enero, es una investigación en conjunto con una prima que es historiadora de arte, Inés Harari, sobre el punto hipotético en el que se cortó la identidad judía en nuestra familia. Por ahora son registros en cementerios, sinagogas, bibliotecas y un gran archivo de documentos que devendrá documental, que estoy organizando junto con Karina Acosta.

¿Cuáles son tus artistas internacionales preferidos?

Katharina Grosse, Andrea Zittel, Sadie Benning, Irina Raffo y Omer Fast.

¿Cuáles son los artistas argentinos que admirás?

Alejandra Seeber, Juliana Iriart, Liliana Porter, Eduardo Navarro, Mariana Lopez, Ariela Bergman.

¿De quién te gustaría tener una pintura?

De Matisse: Los peces rojos o algun balcón o la versión más verde de Picasso del desayuno en la hierba. O un interior de un departamento de Nina Kovensky.

Los preferidos:

  • 3 libros preferidos que recomendarías
    • Sobrevivir de Vitus Droscher
    • La cámara lúcida de R. Barthes
    • Hospital Británico de Héctor Viel Temperley.
  • 3 películas que te han quedado para siempre
    • El sabor del Té de Katsuhito Ishii
    • No te mueras sin decirme a dónde vas de Eliseo Subiela
    • La cueva de los sueños olvidados (de Herzog)
  • 3 personas en instagram que sigues porque te divierten o te inspiran.
    • @feli
    • @diamanteconpatas
    • @olifreuler
  • 3 lugares en el mundo
    • La quinta de frutillas que fue de mi abuelo en la ruta 7 km 102
    • el taller Basilio
    • la terraza de mi casa.

Describinos un domingo típico de tu vida

Hace un par de años pintaba, como el resto de la semana, pero con las ventanas abiertas a la avenida Belgrano en silencio y posteaba #pintareldomingo Pero ahora los domingos suelo comer asados, depende, a veces voy al taller.

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